ESTRATEGIA DE EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA LA
SUSTENTABILIDAD DE MÉXICO
El
planteamiento presentado en el borrador de la Estrategia se deriva del análisis
de los avances y retos nacionales señalados por la evaluación de la Estrategia
de Educación Ambiental para la Sustentabilidad en México 2006-2014, así como de
los datos arrojados por una encuesta de percepción social publicada en el
portal de la Semarnat entre el 10 de octubre y el 15 de noviembre de 2013, y de
las orientaciones y compromisos internacionales en materia de educación
ambiental asumidos por México.
Otros elementos fueron aportados por
un proceso de planeación estratégica con integrantes del Centro de Educación y
Capacitación para el Desarrollo Sustentable y representantes de la SEMARNAT con
incidencia en educación ambiental, capacitación y comunicación, así como otros
organismos de México. El objetivo de estas sesiones fue establecer un enfoque
común sobre prioridades, objetivos, estrategias, líneas de acción, metas y
mecanismos de coordinación en materia de educación ambiental para la
sustentabilidad buscando
elevar los resultados en la materia mediante la conjunción de esfuerzos y recursos.
elevar los resultados en la materia mediante la conjunción de esfuerzos y recursos.
El documento que se somete a
consulta recoge una visión hasta el año 2040 de la educación
ambiental para la sustentabilidad, así como los objetivos, estrategias, líneas
de acción y propuestas de mecanismos para su puesta en marcha. En el proceso de
consulta se busca la revisión del documento a través de las aportaciones
que serán tomadas en cuenta en la elaboración de la versión final de
la ENEASM.
El desarrollo y la crisis ambiental Los
patrones actuales de producción y consumo son insostenibles y han tenido como
consecuencia la profundización y ampliación de la pobreza y la destrucción de
los ecosistemas. Tales patrones están ligados al concepto convencional y
predominante de desarrollo. Y, como ha señalado Wolfgang Sachs (1993), el
desarrollo es, sobre todo, una manera de pensar; Viola (2000) añade que es un
poderoso filtro intelectual de nuestra percepción del mundo contemporáneo. No
puede fácilmente identificársele con una estrategia o programa particular. Está
asociado desde la posguerra al camino universal, la superioridad de la
economía, la factibilidad mecánica del cambio, la aparición de nuevos actores
Dimensiones y características actuales del
sector Actualmente hay en México más de 1,600 instituciones públicas y privadas
donde se atienden alrededor de 2.2 millones de estudiantes y participan cerca
de 200 mil profesores.
En
términos de su normatividad, la educación superior se encuentra regulada por
una serie de disposiciones, entre las que destaca la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General de Educación, la Ley para la
Coordinación de la Educación Superior, así como las leyes orgánicas de las
instituciones autónomas, y en otros casos, los estatutos y reglamentos internos
de las diversas instituciones del sistema. De acuerdo con su coordinación, las
IES están relacionadas con el plano federal o estatal. El sistema de educación
superior incluye universidades, universidades públicas autónomas, universidades
tecnológicas, universidades politécnicas, institutos tecnológicos,
instituciones de investigación y posgrado, escuelas para la formación de
maestros (normales), así como las escuelas superiores del ejército y la marina.
Ofrecen los niveles de estudios de técnico superior universitario, profesional
asociado, licenciatura, especialidad, maestría y doctorado y varias
instituciones ofrecen también el nivel medio superior. Si bien las escuelas
normales se reconocen como parte del nivel superior, éstas siguen asociadas
fundamentalmente al subsistema de educación básica, relacionándose
limitadamente con la educación superior
El propósito de esta iniciativa es impulsar
la educación como base para una sociedad más equitativa e integrar el enfoque
de la sustentabilidad a los diferentes niveles que conforman los sistemas
educativos.
la Estrategia como una herramienta de
planificación de carácter general, en la que se formularían orientaciones
articuladas y de nivel macro, para el rumbo de las políticas en materia de
educación ambiental para la sustentabilidad en el país. Se realiza una
estrategia con las siguientes características:
·
PARTICIPATIVA E INCLUYENTE: el
principio de la máxima participación social posible estuvo presente, lo que
significó crear las condiciones propicias para que todo actor social que
estuviera dispuesto a plasmar comentarios y propuestas, lo hiciera sin
restricciones.
·
AUTÓNOMA Y PLURAL: el proceso de
elaboración de la Estrategia no estuvo supeditado a una institución, sino que
se desenvolvió con autonomía, buscando reflejar las posiciones plurales
existentes en el campo. Los autores del diagnóstico, los participantes en los
foros y la coordinación técnica del proceso contaron con espacios de expresión
no circunscritos únicamente a visiones o posiciones institucionales, sino que
prevaleció un espíritu de construcción que favoreció la intervención de
individuos, grupos, organizaciones e instituciones.
·
ABIERTA Y FLEXIBLE: la Estrategia de
educación ambiental para la sustentabilidad en México no es un documento que
pueda considerarse concluido ni sus propuestas deben asumirse con rigidez; es
más bien un proceso abierto que implicará ajustes y actualizaciones y cuyos
planteamientos deberán adecuarse a las condiciones cambiantes del contexto de
la educación nacional.
·
COMPREHENSIVA E INTEGRAL: el campo de
la educación ambiental para la sustentabilidad requiere un planteamiento
estratégico que abarque las distintas modalidades educativas, los diferentes
actores sociales involucrados, los distintos subcampos de acción
(investigación, comunicación, legislación, entre otros). En este sentido, la
Estrategia proyecta un enfoque comprehensivo, con clara convicción que éste
debe favorecer la elaboración de propuestas específicas, con una
jerarquización, un orden y una síntesis para incluir lo más sustancial para el
desarrollo de la EAS.
El término:
educación ambiental para la sustentabilidad
1) De la conservación ecológica a la
complejidad ambiental. La educación ambiental ha ido caminando de manera
paulatina desde un enfoque reduccionista, de carácter principalmente
biologicista, a una visión sistémica que reconoce que la importante lucha por
conservar los ecosistemas no puede aislarse del contexto económico, político y
social. Esto ha implicado asumir una visión más compleja, que no se reduce al
síntoma del deterioro ecológico, sino que es capaz de buscar las causas de
fondo para contrarrestarlas. Con ello se reconoce que los problemas
relacionados con el deterioro de los ecosistemas contienen un carácter
estructural que no puede obviarse en la realización de los proyectos
educativos.
2) De la divulgación de los problemas
ecológicos a la pedagogía ambiental. La educación ambiental surge ligada a la
preocupación por la acelerada afectación de los ecosistemas en el país y en el
mundo; ligado a ello se empezaron a diseñar programas y proyectos que
permitieran informar a la sociedad sobre los serios problemas ecológicos como
consecuencia de las sociedades humanas
. 3) Desde la atención puntual a los
problemas ecológicos hacia la construcción de actores sociales con una
estrategia política. Hay otra tendencia en la teoría de la educación ambiental,
especialmente en la modalidad no formal, por abandonar una visión reducida en
la que priva la preocupación por la solución puntual y específica de los
problemas ecológicos, e ir avanzando hacia la creación o fortalecimiento de
actores sociales que defiendan principios como la equidad, la justicia social y
la democracia, con base en una propuesta distinta de sociedad. Esto plantea el
reto de la formación, no sólo de un individuo que ahorre agua y energía y
separe los desechos domésticos, sino de un ciudadano capaz de hacer valer su
derecho a tener calidad de vida y un medio ambiente sano. Ello está relacionado
con procesos de educación ambiental que apuestan al empoderamiento de la
ciudadanía y al desarrollo de las capacidades para la autogestión.
4)
De la diversidad atomizada a la pluralidad compartida. Otra tendencia teórica
de la educación ambiental va desde las visiones aisladas, de escaso interés en
el intercambio conceptual hacia el conocimiento y el reconocimiento de las
diferencias conceptuales internas existentes en el campo. Ello ha implicado
incluir formas distintas de conocer el mundo, que no necesariamente están
fundamentadas en los procedimientos racionales de la denominada ciencia normal,
y asumir que la educación ambiental debe ser promotora del diálogo de saberes
como mecanismo de convivencia respetuosa entre posiciones plurales. Estrategia
de Educación Ambiental 35
5) De la práctica divorciada de la teoría,
a la praxis. La educación ambiental ha ido pasando, a fuerza de insistencia de
algunos de sus pensadores más influyentes en el país, de un conjunto de
prácticas y acciones comprometidas con la solución de problemas, a un juego más
complejo, donde éstas son analizadas y evaluadas desde perspectivas de carácter
más conceptual.
6)
Del voluntarismo y el proyecto a la institucionalización y la política pública.
La educación ambiental ha tenido también en las últimas tres décadas un
desplazamiento desde acciones y proyectos de carácter voluntario, puntual y
atomizado, hacia una postura que reconoce la necesidad de darle centralidad
política y visibilidad pública a este campo.
Dimensiones y planos a profundizar en
la educación ambiental para la sustentabilidad
De manera reiterada, la literatura
sobre educación ambiental ha venido planteando que el añadido de temas
ecológicos en los currícula de la educación formal, no formal e informal es una
de las maneras de empobrecer la perspectiva de esta tendencia educativa.
Dimensiones y planos a profundizar en
la educación ambiental para la sustentabilidad.
1) Dimensión política La
educación ambiental para la sustentabilidad debe canalizar esfuerzos en la
construcción de sujetos críticos que asuman posturas claras y en colectividad,
y amplíen los espacios de gestión social y garanticen, desde sus propias prácticas,
las condiciones de diálogo, de respeto y de participación como derechos que son
indispensables para la sustentabilidad.
2) Dimensión ecológica
Cualquier concepto de sustentabilidad que no gire alrededor del principio que
enfatiza la dependencia de las sociedades humanas hacia los ecosistemas, no
tiene sentido. Esto puede sonar a verdad de Perogrullo, pero cabe recordar que
existen posiciones, ya mencionadas, que entienden la sustentabilidad como la
estrategia para garantizar el crecimiento económico, lo que lleva, bajo tales
posturas, a rechazar mecanismos de control, que no sean los del propio mercado,
sobre el empleo y administración de los ecosistemas; es decir, paradójicamente
existen propuestas para una sustentabilidad no ecológica.
3) Dimensión epistemológica y
científica. la autoridad social de la ciencia y la tecnología está
siendo, en este sentido y en otros, enjuiciada, especialmente en los países del
Norte. Hoy se pone en duda que la labor cognoscitiva, y la práctica que de ella
se deriva, esté contribuyendo a acercarse al mundo o a las realidades
regionales, de la manera realmente esperada por la gran mayoría de la
humanidad. Como plantea Prigogine (1989) la ciencia pasó en 150 años de ser
“una fuente de inspiración a ser una amenaza de destrucción de conocimientos, de
las tradiciones, de las esperanzas más enraizadas en la memoria cultural: no es
tal o cual consecuencia tecnológica o resultado científico, sino el mismo
[espíritu científico] el que se ve acusado.”
4) Dimensión pedagógica Se refiere a
la planeación y diseño de situaciones de aprendizaje, la relación comunicativa
entre los actores del mismo (aspecto al que se le dedicará un apartado completo
por la relevancia que tiene y la escasa atención que se le ha dado) y de sus
instrumentos didácticos (como materiales y medios de difusión) para facilitar
la comprensión de la realidad y su transformación en el plano personal y
comunitario. La teoría de aprendizaje que subyace a este diseño pedagógico
parte de privilegiar al diálogo y de entender que el conocimiento es una
producción colectiva derivada de un proceso de aprendizaje a través de la cual
los sujetos que comparten una misma realidad, al analizarla, se convocan a
transformarla.
5) Dimensión ética Un proyecto de
transformación ambiental, desde el punto de vista educativo, además de
replantear el proceso de generación o construcción de conocimiento, debe
analizar la orientación valoral y política que están detrás de tal
conocimiento. Aprender a aprender la complejidad ambiental debe pasar, en el
caso de la educación ambiental y de la producción de conocimiento, por la
integralidad de la persona y por el reconocimiento de diversas formas de
conocer, comprender y transformar la realidad (Idem).
El contexto de la comunicación en las
reuniones de educación ambiental Para contextualizar la comunicación en un
significado amplio y con ello analizar la trayectoria de la educación ambiental
respecto de sus demandas a la comunicación, sus alcances, límites y retos, se
propone entender la comunicación, en primer término, como un proceso que
relaciona a dos o más sujetos permitiendo la producción en común de sentido de
acuerdo a reglas convencionales en un contexto sociocultural determinado donde
se construye como práctica de significación (Fuentes y Luna, 1984).
Acciones en educación básica.
·
PREESCOLAR. Material
para actividades y juegos educativos y Guía para madres y padres. El primero
contiene actividades, como la clasificación de hojas de plantas, la observación
de animales y plantas de diversos paisajes de México, la descripción de cambios
en la naturaleza (fases de la luna y estaciones del año) y el conocimiento de
algunas características del ciclo de vida de ciertos animales. La guía, por
otra parte, incluye orientaciones para el uso apropiado del material en el
ámbito familiar. El nuevo plan y programa de educación preescolar (2004) ha
reforzado los contenidos ambientales y se espera que la SEP elabore materiales
didácticos para los alumnos y docentes.
·
PRIMARIA. Plan y
programas de las asignaturas, libros de texto gratuitos para los alumnos y
libros para el maestro correspondientes a los seis grados escolares (a
excepción del libro para el maestro de segundo grado).
·
SECUNDARIA. Este
nivel educativo cuenta con un plan y programas, así como con libros de texto y
para el maestro de las diversas asignaturas, en los que la estrategia de
educación ambiental se concentra en las materias de biología, de primero y
segundo grados, y de formación cívica y ética en los tres grados. Dos
asignaturas que relacionan algunos de sus contenidos con temas ambientales son
geografía y química.
Formación docente.
LA
PROBLEMATICA
La problemática ambiental actual del
mundo no es preocupación de extravagantes. Es un reto de supervivencia y
conciencia ciudadana, sin diferencia entre países desarrollados o en vías de
desarrollo. Esta situación es mundial, en México y en Nuevo León; es compleja y
grave. Si no se adoptan medidas de emergencia, las consecuencias serán
definitivas en la supervivencia de la humanidad. Su solución requiere la
conjunción de aspectos: social, ético, educativo, investigación formal y la
experiencia ciudadana. Con un análisis de la armonía entre el hombre, la
naturaleza y la cultura, en su conjunto. La EA es una estrategia impostergable
para incidir en la sociedad de consumo, en el manejo de sus residuos, en la
protección de biota nativa, y rescate de la cultura.
Referencias:
ttp://www.semarnat.gob.mx/sites/default/files/documentos/educacionambiental/publicaciones/Estrategia%20de%20Educaci%C3%B3n%20Ambiental%20para%20la%20Sustentabilidad%20-%20SEMARNAT%202006.pd





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